martes, 12 de noviembre de 2013

Capítulo 57

24 de Julio

15:55. Arturo Mollins salió fuera de Santiago por el fin de semana. Así que he estado sola con mis fantasmas.
El viernes compré unas cervezas y por la noche me emborraché hasta perder la conciencia. Me vino bien… me hacía falta una gota de alcohol en la sangre. Lo único malo fue que el sábado tenía que ir al Salón de Marlon y Esteban para el famoso cambio de look que me pretendían hacer para atraer las buenas vibras y encontrar el amor propio dentro de mí misma.
No me resultó mucho parece. Cuando llegué me esperaban con Martini y aceitunas y una docena de tijeras y navajas. Fue un poco intimidante, me sentí como cerca de Johnny Deep en la película de “El joven manos de tijeras”… supongo que esperaban emborracharme para cortarme el pelo. No lo lograron. Solo les permití que me hicieran un recorte en las puntas y unos masajes capilares. Lo cierto, es que amo mi cabello… me ha costado mucho tenerlo así de largo y no quiero que me lo trituren con navajas o tijeras.
Mientras me hacían el masaje capilar y Polín les contaba del negocio que le había propuesto, en la tele comenzó a salir lo de la fiesta de cumpleaños de Arturo Mollins.
-          ¡Uy!... me encantaría asistir a esa mega fiesta – dijo Esteban mientras me masajeaba el cuero cabelludo.
-          A mi igual… – replicó Marlon - pero ¿sabes? Me conformaría con que alguna de las personas invitadas viniese a nuestro salón y dijera que su maquillaje y peinado ha salido de este templo de creación.
-          Te imaginas la de gente linda que asistirá a esa fiesta… - acotó Polín como hipnotizado por la pantalla de TV.
-          Si… cualquier gente de la tele, del espectáculo, del mundo empresarial, de la aristocracia chilensis… - dijo Esteban con una mano en el pecho – codeándose con toda la gente que maneja la plata en este país…
-          Debe ser fome… - dije
-          Pero Polín - exclamó Marlon- , ¿estás seguro que esta yegua es hermana tuya?
-          Pero si es verdad… - continué - esa gente se arregla para ese evento. Solo escucho que todo el mundo quiere asistir para figurar y decir que tiene alguna cercanía con el festejado, y no escucho a nadie hablar de si Arturo Mollins desea esa fiesta…
-          A esta pitufina se le quemaron los fusibles – dijo Esteban mientras me plastificaba la cabeza.
-          No, chicos. Debe ser incómodo para el cumpleañero. Siempre alejado de toda la bulla farandulera y verse envuelto en todo eso…
-          Pero se te olvida algo hermanita ¿para qué organiza algo así si le molesta tanto?
-          Hasta donde sé, él no organiza nada… es la mamá la que lo quiere casar.
-          Ya Yiyi… - replicó Marlon - pero respóndeme con toda honestidad… si te llegara la invitación de la mamá ¿no asistirías? – mm… qué buena pregunta. Tenía tres pares de ojos mirándome fijamente escudriñando mi respuesta.
-          No lo sé. Pero como bien sabes, a ninguno de nosotros nos llegará nunca una invitación.
-          Si… la mamá le anda buscando puras yeguas con plata – dijo Polín con repulsión.
-          Si… ¿y él no invita a nadie? – preguntó Marlon.
-          Decían en el otro canal, que él había invitado a cinco personas de su círculo más estrecho. Colaboradores y amistades de hace años. Mm… te imaginas ser de ese círculo… ¡uf! Es como, no sé…
-          No, gallo – dijo mi hermano – imagínate si encuentra novia en esa fiesta. Imagínate la que se armaría en la farándula… la posible futura esposa del hombre más atractivo y billonario del país. No la dejarían en paz jamás… me gustaría ser mujer…
-          Aún sigo pensando que sus comentarios son demasiado frívolos… ¡AUCH! ¿por qué me pegas con esa revista, Esteban?
-          Para que se te despabilen las neuronas pues Yiyi… como dice tu madre, hablas muchas burradas al hilo.
-          Me dolió… ¿Cuánto tiempo tengo que estar con esta pasta de mayonesa en la cabeza?
-          No es mayonesa, tontina… es una crema que traemos de fuera. No te rasques. De Italia nada más, muy cara para que la compares con Mayonesa… me dan ganas de asesinarte a veces… en serio… te dije que no te rascaras ¡mujer de las cavernas!... la mato, la mato…
Los chicos hablan varias cosas que para mi gusto rayan en una gran superficialidad, pero me entretengo mucho con ellos. A pesar de los suplicios que me hacen pasar cada vez que me someto a sus actividades estilísticas o de belleza…
Marlon, Esteban y Polín se mostraron de acuerdo con mi proyecto de camisetas con mensajes creativos. Y dijeron que participarían como socios, o sea, podrían aportar el capital inicial. Con Polín tenemos que ver lo que necesitamos para hacer los estampados y todo eso… pero hasta ahora, va todo bien.

17:06. Acabo de llamar a papá, para saber cómo van las cosas y sobre todo como está su salud. Me ha dicho que está bien, que la mamá está un poco resfriada y que me hecha la culpa a mi de su gripe.
Es raro, porque Arturo Mollins, que fue el que más cerca de mí estuvo, no se infectó con ninguno de mis bichos. Mm… aunque es horrible recordarlo, el innombrable bastardo de Jeremy también estuvo bastante más cerca de mí que Arturo y tampoco lo contagié.
Creo que mamá ha estado desabrigándose y me echa la culpa a mí… mm…
Papá me ha dicho que estamos invitados a un lanzamiento en la Biblioteca nacional. Para el día jueves de la semana siguiente… a la Sala Ercilla. Recuerdo esa sala, es muy linda. Le dije que lo acompañaría, me queda a pasos de la oficina.
Claudia me llamó también y está entusiasmadísima con lo de la junta que estamos pensando con Alfonso… está buscando dónde podríamos realizarla y sobre el tema en el que versaría. Yo le dije que podríamos tocar temas que sean de interés colectivos. Como es una tertulia los temas mutan fácilmente. Cuando estudiábamos siempre poníamos música para amenizar el ambiente. No faltaban los temas que eran del gusto colectivo y que serían cantadas a todo pulmón. Le ha encantado la idea y me ha preguntado si conozco a alguien… mm… tendría que desempolvar mi agenda. Creo tener un grupo de música clásica que podría asistir… debo tener un trovador por ahí también… Solo falta la fecha para la reunión…
Estaba colgando el teléfono cuando apareció Arturo Mollins con el ceño fruncido. Yo lo quedé mirando un rato y le sonreí.
-          ¿Mal día? – le pregunté mientras él seguía de pie mirándome la cabeza.
-          Si… un fin de semana pesado. Pero me lo acabas de arreglar con esa sonrisa. Tienes el cabello suelto…
-          Si… me dolía la cabeza… - dije tocándome en la coronilla.
-          Nunca te había visto con el pelo suelto…
-          Si… me lo iba a cortar, pero me dio cosa. Me gusta mi pelo.
-          A mi también me gusta tu pelo… - me dijo sonriéndome.
-          ¡Ah!... sonríes… buen indicio… ¿quieres un café? Iba justo a poner el calentador… - dije mientras me ponía de pie. Entonces él se me acercó tanto que me puse horriblemente nerviosa.
-          Ee… si… te lo agradecería mucho – mi miraba con ese brillo tan extraño que se le ponía en ocasiones -… Gabriela, yo… yo… quiero decirte algo desde hace tiempo…
-          Dime… - dije alejándome justo cuando veía que me iba poner las manos en los hombros.
-          Yo… ee…
-          ¿Bebes café con azúcar o con sacarina?
-          Solo…
-          ¡Ah! había olvidado esa alternativa. Oye, hablé con mi hermano por lo del negocio, le ha encantado y sus socios en el salón quieren hacerse parte también… perdona… ¿me querías decir algo?
-          No… no era nada importante… me iré a cambiar y vuelvo, para que me cuentes más de lo de tu negocio… mm… me gustó que no te hubieses cortado el cabello… - me sonrió y se metió en la habitación.
Al salir se veía un poco abatido, aunque igual de atractivo como el primer día que lo vi con esa camiseta blanca que dejaba a la imaginación sus músculos pectorales, espaldas anchas y brazos brutalmente sexys… Dios… qué mal me hace ver a este hombre…  

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Siguiente entrega: MIÉRCOLES.

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5 comentarios:

  1. Ahora al que quisiera darle un par de cachetadas es a AM para ver si así se despabila y se deja de tartamudear y le dice lo que siente,dejando de lado las indirectas, de una y sin anestesia; es la única forma en que nuestra Yiyi lo va a entender. Rudita la muchacha!!!!!!

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  2. aaaaaaaaahhhhhhhhhhh(grito fristrado) ahora me va a hacer rabiar AM????? imposible.... genial Yiyi millones de besos a ti y a la meche

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  3. jajajaja me ha encantado siiiii jajaja y ahora es AM quien no se atreve jajajaja que bueno!!!.... muaaaaaaaaaaaa

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